La sostenibilidad bancaria deja de ser un “plus”

25 de julio de 2026 por
María Helena Gómez


Blog: La sostenibilidad bancaria deja de ser un “plus”
Sostenibilidad & Finanzas Responsables

La sostenibilidad bancaria deja de ser un “plus”

En 2026 la conversación sobre sostenibilidad en la banca latinoamericana ya no va de “tener un informe ESG bonito”, sino de gestionar riesgos financieros materiales (clima, naturaleza, asuntos sociales) y asignar capital de forma alineada a una transición justa y creíble.

El nuevo estándar de exigencia financiera

En los dos últimos años se han consolidado tres movimientos que elevan radicalmente la exigencia para los bancos de la región:

Estándares globales obligatorios de divulgación, liderados por el International Sustainability Standards Board (ISSB) con IFRS S1 (información financiera relacionada con sostenibilidad) e IFRS S2 (clima), que integran y sustituyen de facto al antiguo marco TCFD.

Regulación latinoamericana que converge hacia esos estándares, especialmente en Brasil, México, Chile y Colombia.

Mayor escrutinio sobre impactos en naturaleza y biodiversidad, impulsado por el marco de la Taskforce on Nature-related Financial Disclosures (TNFD) y la decisión del ISSB de entrar en un proceso formal de normatividad sobre riesgos de naturaleza.

Para un banco en América Latina, esto ya no es un tema reputacional: afecta riesgo de crédito, riesgo reputacional, acceso a mercados de capital, costo de fondeo y cumplimiento regulatorio.

Desde DDBA, como firma consultora especializada en sostenibilidad y finanzas responsables, observamos que quienes tomen acción rápidamente podrán capturar valor, mientras que quienes sigan operando en modo “checkbox ESG” quedarán rezagados frente a reguladores, inversionistas y clientes.

2. Qué ha cambiado realmente en los últimos 24 meses

2.1. IFRS S1 y S2: la nueva “gramática” de la sostenibilidad financiera

Los estándares IFRS S1 y S2 del ISSB se han convertido en la referencia global para reportar información de sostenibilidad con enfoque financiero. Integran plenamente el marco TCFD (gobernanza, estrategia, gestión de riesgos, métricas y objetivos), al punto que el propio TCFD se disolvió tras la emisión de IFRS S2.

Entre octubre de 2023 y marzo de 2024, más de 1.000 empresas en el mundo ya referenciaban al ISSB en sus reportes, y cada vez más jurisdicciones, incluidas de América Latina, lo incorporan a sus marcos regulatorios.

En la región:

Brasil

Brasil: la CVM estableció, vía Resolución 193, la adopción voluntaria desde 2024 y obligatoria a partir del 1 de enero de 2026 para emisores listados en bolsa y ciertos regulados, con un calendario de aseguramiento progresivo.

México

México: una resolución de la CNBV publicada en enero de 2025 exige reportes alineados con IFRS S1 y S2 para el año fiscal 2025 (a reportar en 2026), con aseguramiento limitado desde 2027 y razonable desde 2028.

Chile

Chile: la norma NCG 461 ya exige divulgación climática alineada con TCFD y SASB; la Regla 519 establece la aplicación obligatoria de IFRS S1 y S2 para periodos iniciados en 2026, integrando la información en la Memoria Anual Integrada.

Colombia

Colombia: la Superintendencia de Sociedades emitió en 2025 la Guía 100-000002 fomentando reportes de sostenibilidad (Reporte 08) y participa, junto al BID y la IFRS Foundation, en iniciativas de capacitación para futura alineación con ISSB.

Conclusión: los bancos latinoamericanos tendrán que converger hacia esta forma de reportar, incluso si su regulador bancario aún no la ha hecho explícitamente obligatoria, el mercado sí lo hará.
INFOGRAFÍA: MARCO DE TAXONOMÍAS
TAXONOMÍA LAC (CCSBSO / UNEP) Mitigación Climática Adaptación y Resiliencia Elegibilidad Bonos Temáticos

Esquema de clasificación técnica e interoperable para finanzas sostenibles en América Latina y el Caribe.

2.2. Taxonomías y clasificación de actividades sostenibles

En paralelo, la región avanza en definir qué cuenta realmente como “verde” o “sostenible”:

  • El Consejo Centroamericano de Superintendentes de Bancos, de Seguros y de Otras Instituciones Financieras (CCSBSO), con apoyo de la Corporación Financiera Internacional (IFC), lanzó en 2024 la primera Taxonomía Regional de Finanzas Verdes para Colombia, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua, Panamá y República Dominicana. El objetivo: crear un lenguaje común para identificar actividades que contribuyen a la mitigación y adaptación al cambio climático.
  • A nivel regional, el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (UNEP) publicó el Common Framework of Sustainable Finance Taxonomies for Latin America and the Caribbean, que sirve de guía para que los países desarrollen taxonomías interoperables y compatibles con estándares globales.

Para los bancos, esto significa que la elegibilidad de proyectos verdes será crecientemente regulada, en sus diferentes líneas de negocios, así como en las emisiones de bonos temáticos.

Capital natural y biodiversidad en portafolios financieros
Capital Natural & Marco TNFD

2.3. Naturaleza y biodiversidad entran en el radar financiero

La naturaleza deja de ser un “tema ambiental” y pasa a ser un “driver” de riesgo financiero:

  • El marco de la TNFD ya cuenta con más de 733 organizaciones adoptantes, incluyendo 179 instituciones financieras con USD 22,4 billones en activos bajo gestión, y un 22% de adoptantes provenientes de mercados emergentes.
  • En noviembre de 2025, el ISSB anunció que entrará en un proceso de estandarización en riesgos de biodiversidad y ecosistemas (BEES), tomando como base el marco de la TNFD.

Los bancos que hoy sólo abordan el clima (emisiones de GEI) quedarán cortos frente a estos nuevos requerimientos, especialmente en sectores expuestos a deforestación, agricultura, minería o infraestructura.

3. Radiografía: cómo está realmente la banca latinoamericana

El reporte Sustainable Banking Assessment – Latin America 2025 (SUSBA) de WWF evaluó a 22 bancos líderes en Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, México y Perú. Sus hallazgos son claves para definir brechas:

84%
Los bancos evaluados cumplen en promedio el 84% de los criterios SUSBA en materia de estrategia de sostenibilidad, lo que indica alto nivel de “discursos y compromisos” al máximo nivel.

Pero en la práctica:

La integración de riesgos relacionados con la naturaleza (deforestación, pérdida de biodiversidad, agua, suelos) es muy baja: la mayoría cumple apenas 0–28% de los requisitos.

La transparencia sobre emisiones financiadas y riesgos climáticos en las carteras es limitada: solo se cumple en promedio 25% de los criterios.

Apenas 27% de los bancos reconocen explícitamente los riesgos económicos y sociales derivados de la degradación ambiental; ninguno analiza periódicamente la exposición de su portafolio a riesgos de naturaleza.

Vulnerabilidad física climática en costas y agricultura de América Latina y el Caribe
Vulnerabilidad Física 2.5x - 3x (EIB)

En paralelo, estudios del BID y UNEP FI muestran que:

  • La divulgación de riesgos climáticos y de sostenibilidad en América Latina está avanzando, pero enfrenta retos de datos, capacidades y tecnología.
  • El financiamiento para la adaptación está muy por detrás del de mitigación, y gran parte sigue viniendo del sector público; la banca comercial aún está lejos de desplegar todo su potencial en este frente.

Y todo esto en una región con altísima vulnerabilidad física: la evidencia del Banco Europeo de Inversiones (EIB) señala que el Caribe está entre 2,5–3 veces más expuesto al riesgo físico climático que el promedio mundial, mientras que Centro y Sudamérica también sufren impactos significativos en agricultura e infraestructura y con menor capacidad de adaptación que las economías avanzadas.

Traducción práctica: la banca de la región ya tiene estrategias y compromisos, pero todavía no los ha convertido a la escala necesaria en:

Gestión integral de riesgos (crédito, mercado, operacional).
Ajustes de apetito de riesgo sectorial.
Metas cuantificadas de portafolio (clima y naturaleza).
Modelos de negocio y producto diferenciados.

4. Qué deberían estar haciendo hoy los bancos latinoamericanos

Desde la experiencia de DDBA trabajando con bancos y grupos financieros en la región, vemos cinco prioridades críticas si quieren estar “a la altura” de los nuevos desafíos en regulación, mercado, riesgos y divulgaciones entre otros:

4.1

Construir un “roadmap ISSB/TNFD” integral, no solo un proyecto de reporte

  • Mapear la brecha entre lo que hoy reporta el banco y las exigencias de IFRS S1/S2 (gobernanza, estrategia, riesgos, métricas y objetivos).
  • Definir un plan por fases (2026–2028): qué se puede reportar hoy, qué requiere mejorar datos, qué depende de cambios de procesos y sistemas.
  • Incluir desde el inicio una hoja de ruta TNFD, especialmente para exposiciones a agricultura, alimentos, bosques, minería, infraestructura e inmobiliario.
  • El objetivo no es solo “cumplir”, sino alinear la narrativa externa con la realidad de gestión interna.
ESQUEMA: ROADMAP POR FASES
2026 Diagnóstico IFRS S1 / S2 2027 Mejora Datos & Sistemas MRV 2028 Alineación Plena TNFD & BEES

Planificación progresiva para transformar el reporte de sostenibilidad en gestión interna real.

4.2

Integrar clima y naturaleza en la gestión de riesgos

Gestión de riesgos ambientales y climáticos en agronegocio e infraestructura
Políticas Sectoriales & Due Diligence

Actualizar el Marco de Apetito de Riesgo para incluir límites y métricas concretas relacionadas con clima y naturaleza (por ejemplo, exposición máxima a sectores de alto riesgo de deforestación sin due diligence reforzada).

Incorporar factores climáticos y de naturaleza a:

  • Modelos de rating y scoring.
  • Políticas sectoriales (agronegocio, petróleo y gas, minería, construcción, infraestructura).
  • Due diligence de grandes clientes corporativos y proyectos.

Conectar estos cambios con las expectativas de supervisores y redes como la Network for Greening the Financial System (NGFS), de la que forman parte varios bancos centrales y supervisores de la región.

4.3

Construir una arquitectura de datos de sostenibilidad bancaria

La principal limitante que reportan bancos y reguladores del BID y UNEP FI es la baja disponibilidad y calidad de datos estandarizados.

Recomendaciones clave:

  • Definir un modelo de datos único de sostenibilidad (clima, naturaleza, social) integrado al data warehouse corporativo.
  • Identificar variables mínimas a nivel de cliente y operación: emisiones, uso del suelo, certificaciones, ubicación geográfica, etc.
  • Estructurar un modelo de gobierno de datos ESG: responsables, calidad, trazabilidad, procesos de validación.
  • Aprovechar iniciativas de datos regionales, como plataformas del Sustainable Banking and Finance Network (SBFN) y de Green Finance LAC.
DIBUJO: ARQUITECTURA DE DATOS ESG
Emisiones GEI Uso del Suelo Certificaciones Data Warehouse Plataformas SBFN / LAC

Centralización y gobernanza de variables mínimas estandarizadas a nivel corporativo.

4.4

Reorientar el negocio: portafolio, productos y estructuración

INFOGRAFÍA: MOVILIZACIÓN DE CAPITAL
145 Marcos Finanzas SBFN US$ 790.500 M Bonos Temáticos US$ 1.000 M Alianza IFC - BTG

Evolución de instrumentos financieros y estructuración de productos diferenciados en LATAM.

Los grandes números muestran que el mercado se está moviendo rápido:

  • Los miembros de SBFN (muchos de ellos en mercados emergentes) han emitido US$ 790.500 millones en bonos temáticos y lanzado 145 nuevos marcos de finanzas sostenibles desde 2023.
  • En América Latina, operaciones como el bono verde internacional de Bogotá, apoyado por IFC y CAF, fijan nuevos benchmarks de mercado para financiamiento de movilidad urbana sostenible.
  • La alianza entre IFC y BTG Pactual busca movilizar hasta US$ 1.000 millones en initiatives de sostenibilidad y desarrollo en la región.

Para que un banco no se quede en “bonos verdes aislados”:

  • Definir metas de negocio ligadas a taxonomías (regional y nacionales).
  • Desarrollar productos diferenciados: créditos para adaptación climática, soluciones de financiamiento para cadenas de valor bajas en deforestación, instrumentos vinculados a naturaleza, etc.
  • Diseñar criterios claros de elegibilidad y mecanismos de verificación para evitar el greenwashing.
4.5

Gobernanza y cultura: de proyecto ESG a capacidad estructural

Por último, nada de lo anterior funciona si la sostenibilidad se queda encerrada en “un área que hace el reporte”. Las buenas prácticas que vemos en bancos más avanzados incluyen:

  • Un mandato explícito de la alta dirección y del directorio, con KPIs de sostenibilidad integrados en la estrategia corporativa.
  • Capacitación intensiva a equipos de riesgo, negocio, tesorería, crédito y legal, no solo al equipo de sostenibilidad.
  • Esquemas de incentivos que premian la calidad de las operaciones sostenibles (no solo el volumen) y la adecuada gestión de risks ESG.
Gobernanza directiva y cultura de sostenibilidad en alta gerencia financiera
Mandato Directivo & KPIs Estratégicos

5. Señales del mercado

Algunas noticias recientes ilustran por qué la sostenibilidad en la banca se está volviendo un tema de riesgo estratégico:

Reputación y deforestación

Reputación y deforestación: un informe de Global Witness acusa a Banco Santander de haber facilitado financiamiento por US$ 1.300 millones a una empresa vinculada con más de 170.000 has. de deforestación en el Gran Chaco, pese a sus políticas de cero deforestación y compromiso neto cero.

Fósil vs. Transición

Fósil vs. Transición: un reporte de organizaciones ambientales muestra que los 65 mayores bancos del mundo aumentaron su financiamiento a combustibles fósiles en US$ 162.000 millones en 2024, hasta un total de US$ 869.000 millones, revirtiendo la tendencia a la baja de años anteriores.

Economía azul

Economía azul: CAF – Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe anunció que duplicará su financiamiento a océanos hasta US$ 2.500 millones para 2025–2030, enfocándose en transporte marítimo bajo en carbono, restauración de ecosistemas marinos y turismo sostenible.

La lectura es clara: los mercados, los reguladores y la sociedad civil ya están monitoreando con lupa la coherencia entre lo que los bancos dicen y lo que financian.

6. Cómo puede apoyar DDBA

En DDBA acompañamos a bancos y grupos financieros de América Latina a traducir este nuevo contexto en estrategia, gobierno, gestión de riesgos y negocio real, no sólo en reportes.

Podemos ayudar a tu organización a:

Diseñar su roadmap ISSB/TNFD y su modelo de datos de sostenibilidad.

Actualizar su marco de apetito de riesgo para integrar clima y naturaleza.

Desarrollar taxonomías internas, políticas sectoriales y productos alineados con taxonomías regionales y nacionales.

Preparar al directorio y a la alta dirección para tomar decisiones con criterios de sostenibilidad financiera integrados.

Si tu banco quiere pasar de los compromisos a la ejecución real en sostenibilidad, conversemos.